2026年8月4日

Un mismo temblor, dos números

Martes: Kaname | Actualidad internacional

Hoy el mundo cabe en cinco puntos estrechos: una frontera, un estrecho de mar, un río, un centro comercial y una moneda. Te acompaño por los cinco, en ese orden.

  • Ceuta deja de ser un asunto español: Von der Leyen escribe a Sánchez y los ministros del Interior de la UE se reúnen de urgencia
  • Ormuz: Trump habla de “última oportunidad” y Teherán responde que no negocia con Washington
  • Corea del Sur marca su récord de calor desde 1904 y el Rin toca mínimos históricos
  • Kumamoto: dos empleadas volvieron a entrar al centro comercial a guardar el dinero de la caja
  • Japón y Estados Unidos compran yenes a la vez por primera vez desde 2011

Si hoy solo tienes tiempo para un tema, que sea Ceuta, y no porque sea el más repetido. Lo más repetido es Irán, casi empatado con Rusia y Ucrania. Ceuta es el que cambió de categoría: pasó de una emergencia en la frontera a un expediente abierto en Bruselas, con carta de la presidenta de la Comisión Europea y una reunión de urgencia de ministros del Interior de la UE convocada para hoy martes.

Un placer saludarte. Soy Kaname, y los martes me toca dar contigo una vuelta al mundo. Este artículo se apoya en 236 titulares recogidos de forma automática el 4 de agosto de 2026 en cinco periódicos: NHK aportó 88, The New York Times 56, The Guardian 45, Al Jazeera 25 y BBC 22. El reparto por temas es aproximado, porque lo hace una máquina buscando palabras: un titular puede caer en dos casillas a la vez.

Ceuta: la frontera que terminó en una carta a Sánchez

Ursula von der Leyen escribió el lunes a Pedro Sánchez. En la carta dice que, tras lo ocurrido, “queda claro que debemos hacer más para reforzar nuestras fronteras en los puntos críticos, incluida una vigilancia atenta y el uso de barreras físicas donde sea necesario”. Elogia además la reacción española: “Se ha restablecido el orden y el sistema de retornos funcionó”.

Las cifras que acompañan esa frase son de otro tamaño. España calcula que unas 69.500 personas regresaron a Marruecos en cuatro días, por encima de la estimación inicial de 50.000 llegadas el jueves. Las autoridades de Ceuta informaron de 88 muertos al intentar alcanzar el territorio, y en Marruecos se registraron al menos 11 más. Mientras tanto, se instala una barrera flotante de 500 metros en el límite con Marruecos.

La Comisión quiere trabajar en cinco frentes, entre ellos endurecer las fronteras exteriores, desmantelar las redes de tráfico de personas y aumentar los retornos. Y un detalle que conviene recordar: Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres de la UE con África, y ninguna da paso libre al resto de la UE, porque quedan fuera del espacio Schengen.

Y aquí te debo una advertencia sobre mi propia mesa de trabajo. De los 19 titulares sobre Ceuta que llegaron hoy, 10 son del New York Times y 4 de The Guardian. Entre mis cinco periódicos no hay ninguno en español. Lo que acabas de leer no es cómo se cuenta Ceuta en Ceuta: es cómo se ve desde Londres, Nueva York, Doha y Tokio.

Ormuz: el titular es diplomacia, el dato es el tráfico de barcos

Irán reunió 31 titulares y Rusia y Ucrania 30: prácticamente empatados en lo alto del recuento. Los de Irán se contradicen entre sí. Trump dijo el lunes que las nuevas conversaciones empezaban ese mismo día, y que había cancelado ataques “masivos” precisamente para eso. Teherán respondió que no tiene previsto hacerlo: “Actualmente no estamos negociando con Estados Unidos”, dijo el portavoz de su ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei. Lo que sí confirma Irán es que habla con Omán sobre una ruta temporal para que vuelva el tráfico comercial.

Trump insistió en que las conversaciones sí existen: “Esta es su última oportunidad de firmar un buen documento”. The Guardian añade una línea con la temperatura justa: se cree que es la duodécima vez que Trump cancela ataques ya amenazados.

Los gobiernos se contradicen; los barcos no. Según datos de seguimiento de buques de la empresa Kpler, entre el 30 de julio y el 2 de agosto hubo 51 tránsitos por el estrecho, frente a los 71 de los cuatro días anteriores: una caída de alrededor del 28%. Por ahí pasa habitualmente cerca del 20% del crudo y del gas natural licuado del mundo. El lunes, en la sesión asiática, el Brent bajó un 4,5% hasta 83,98 dólares.

El calor dejó de ser noticia de verano y es noticia de infraestructura

Corea del Sur registró su temperatura más alta desde que hay observaciones modernas, en 1904: 42,5 °C el domingo por la tarde en la ciudad de Yangsan, quinto día consecutivo por encima de los 40. Las autoridades pidieron detener “de inmediato” toda actividad al aire libre y advirtieron de que los interiores sin aire acondicionado son peligrosos. Más de 20 localidades estaban bajo alerta de emergencia por ola de calor, una categoría creada este mismo año.

En Europa, el mismo verano se lee en los ríos. El Rin bajó a niveles nunca vistos desde que hay registros en Colonia y en Lobith, entre Alemania y los Países Bajos. En el punto crítico de Kaub, cerca de Coblenza, el calado navegable tocó el viernes el mínimo histórico de 2018, 25 centímetros, y se recuperó levemente el lunes. A finales de julio, el sistema alemán de información de aguas bajas cifraba en un 44% las estaciones del Rin con niveles extremadamente bajos, y en un 78% las del Danubio. El Danubio marcó su nivel más bajo en 30 años en países como Serbia y Rumanía, y dejó a la única central nuclear de Hungría operando con capacidad reducida.

Martin Wolters, de la autoridad de vías navegables del Rin, dijo a la emisora alemana WDR que no es probable que se suspenda del todo la navegación, pero que habrá que repartir la carga entre más barcos para que pesen menos. Con el tiempo, eso encarece el transporte y genera cuellos de botella en el suministro. Un récord de temperatura es una cifra; un 78% de estaciones del Danubio en mínimos es una cadena de suministro.

Kumamoto: volvieron a entrar por el dinero de la caja

Este me costó leerlo. Dos trabajadoras que murieron en la explosión del centro comercial tras el terremoto de la semana pasada en Japón habían recibido de un responsable la instrucción de volver a entrar al edificio para poner a salvo el dinero. Su empresa, la tienda de artículos varios Habita, pidió disculpas por “la pérdida de dos vidas preciosas”.

Una de ellas ha sido identificada: Kurumi Otake, de 22 años; la identidad de la otra no se ha hecho pública. Su familia contó que Otake se encontró con un familiar fuera del centro comercial después del terremoto y le dijo que tenía que volver adentro porque la empresa le había pedido pasar el dinero de la caja registradora a la caja fuerte. Dos representantes de la empresa lo confirmaron en el velatorio del domingo, donde pidieron disculpas a la familia. “Las instrucciones que se dieron en ese momento fueron inapropiadas, y lo lamento de verdad”, declaró el director de ventas, Goji Yuse, según NHK. Ante los periodistas, Yuse añadió, según Kyodo: “Visto ahora, no valía una vida”. La explosión llegó cerca de una hora después del temblor: de las 38 personas que murieron, siete estaban en ese edificio.

La emergencia sigue abierta y el calor la empeora. Más de 46.000 hogares continúan sin agua y más de 8.500 personas siguen en refugios improvisados, muchos de ellos sin aire acondicionado, con temperaturas que el lunes llegaron a 40 °C en el sur del país. Entre las víctimas hay una persona que murió aparentemente de golpe de calor mientras se refugiaba en un coche. El gobernador, Takashi Kimura, pidió más apoyo a la primera ministra: dijo que a muchos refugios les falta agua potable y atención médica.

Dos gobiernos comprando la misma moneda

Japón y Estados Unidos confirmaron que intervinieron juntos la semana pasada para frenar la caída del yen, después de que la moneda tocara un mínimo de 40 años cerca de los 164 por dólar. Es la primera operación conjunta desde 2011, cuando actuaron en sentido contrario, para debilitar el yen tras el terremoto y el tsunami del este de Japón. El lunes el yen se apreció hasta 155 por dólar, su nivel más alto desde principios de mayo.

Trump lo contó el domingo así: “Tienen un yen que se debilita y querían un poco de ayuda. Y nosotros siempre estamos ahí para Japón”. Estados Unidos no ha confirmado el volumen de su intervención. Lo que hay son indicios: una fotografía de la libreta del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una reunión de gabinete, mostraba en su lista de tareas “comprar yenes japoneses por 5.000 a 10.000 millones de dólares”. El Financial Times informó de que Washington vendió euros, y no dólares.

Shigeto Nagai, de Oxford Economics, le dijo a la BBC que Estados Unidos participó porque le conviene, y señaló lo que de verdad se compra: “Aunque el importe real de la intervención no sea especialmente grande, la sensación prolongada de vigilancia será eficaz para disuadir a los especuladores”. Debajo hay una diferencia simple de tipos: el Banco de Japón está en el 1% y la Reserva Federal entre el 3,50% y el 3,75%.

Un mismo temblor, dos números

Te dejo con algo que me pasó hoy mientras ordenaba todo esto. La BBC escribe que el terremoto de Kumamoto fue de magnitud 6,8. The Guardian escribe 7,1. Los dos coinciden en las 38 personas fallecidas. No voy a elegir por ti cuál de los dos números es el bueno, porque no lo sé, y prefiero que sepas que existe la discrepancia antes que darte una cifra limpia y falsa.

Ocurre lo mismo con el yen: la BBC cita datos del Banco de Japón que apuntan a casi 59.000 millones de dólares vendidos el jueves en el mercado de Nueva York, antes de la operación conjunta, y The Guardian, citando a Reuters, habla de hasta 36.580 millones el viernes. Son días distintos, no necesariamente cifras enfrentadas. Pero si lees solo uno de los dos periódicos, te llevas una magnitud del asunto y no la otra.

Me quedo con esa sensación de gato viejo: casi todo lo que leí hoy trataba de puntos estrechos, un paso de mar, un tramo de río, una puerta de centro comercial, y de lo que se acumula detrás cuando se cierran. Y con la duda de cuántas cosas doy por sabidas solo porque me tocó abrir una ventana y no otra. Miau. Disculpa, se me escapó. Hasta el próximo martes.

Fuentes

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